Este verano he tenido la suerte de poder acompañar a dos
amigos en el día más importante de sus vidas; su boda.
Quise tener un pequeño detalle con ellos, un regalo original
y distinto del resto. Pensando en distintas ideas me decidí por un marco de
fotos hecho por mí para que recuerden ese maravilloso día.
Después de numerosos bocetos el diseño que más me gustaba
para esta moderna pareja era una combinación con los nombres de ambos.
Los nombres irán grabados en relieve. Un grabado de una
floritura y la fecha de la unión enmarcada en un óvalo.
Tras el meticuloso trabajo de la fresadora se observa el
trabajo final del grabado.
Como tenía pensado iba ser la primera vez que utilizaba esta
técnica, betún de judea para oscurecer y dar un aspecto más antiguo a la
madera.
Se mezcla el betún de judea con aguarrás, se aplica con una brocha, a continuación se
limpia con un paño para resaltar las zonas a convenir. Cuando esté seco se
aplica una fina capa de cera para dar un acabado más brillante y proteger un
poco la madera.
Solo queda enmarcar una foto de la ceremonia a modo de
ejemplo y el cristal, espero que los novios pongan la foto que ellos elijan
porque la mía no es la mejor en calidad y así puedan lucir y disfrutar este
regalo en su morada de amor